VIAJE A ASTURIAS.
Viaje a Asturias pasando por la Montaña Leonesa y el embalse de Riaño, con unos paisajes de gran belleza.
Más adelante la comarca de Sajambre con espectaculares miradores y hermosas vistas de los Picones y del desfiladero de Los Beyos.
Cuando entramos en territorio Astur realizamos una parada en el Puente Bidosa, donde han instalado una Vía Ferrata con Puente Tibetano en las alturas; pero lo más atractivo es la gran altura del salto de agua.
Llegamos a nuestro destino, que fuera en el pasado y en sus orígenes Monasterio de la Orde de San Benito del siglo VIII. Aneja al monasterio se halla La Iglesia de San Pedro de Villanueva, que es una joya arquitectónica del románico primitivo asturiano (capiteles labrados, arquivoltas, arcos de medio punto, ajedrezados decorativos, tres ábsides semicirculares, torre cuadrangular...) .
Nos alojamos en la localidad de Cangas de Onis, que fuera en otro tiempo, allá por el siglo VIII sede de la Corte de Pelayo, primera capital del reino Astur. La edificación más emblemática, y una imagen icónica de ciudad, es el Puente Medieval, conocido como el Puente Romano, con la Cruz de la Victoria colgando del ojo central (que forma parte del escudo y bandera de Asturias).
Al día siguiente, siendo temporada baja, subimos con el coche a los Lagos de Covadonga del Parque Natural Picos de Europa. Unos paisajes impresionantes: los lagos Enol y Ercina, y al fondo, las cumbres nevadas de los Picos de Europa.
Después, bajando hacia el valle del río Sella, nos detuvimos en el Santuario de la Virgen de Covadonga, para visitar la cueva de la Santina y el entorno natural, de gran belleza:
Por la tarde noche cenamos en un restaurante sidrería donde degustamos platos y bebidas de su gastronomía típica: cachopo, fabada, cabrales, sidra...
Al día siguiente, tempranito, nos pusimos en marcha para realizar una de las múltiples rutas de senderismo con las que cuenta el principado de Asturias, concretamente la denominada "Beyu Pen: El encanto de la mitología". Sale desde el pueblo de Santillan, cruza por un puente colgante el río Sella y remontando la montaña, discurre por una de las márgenes del río Beyu, con un bosque de ribera bien conservado y acompañados por el canto de los pajarillos. A destacar, el verde de la vegetación, los cerezos en flor y el rumor de la corriente de las aguas al precipitarse por las cascadas en su descenso. Un paseo muy agradable, pese al esfuerzo de la subida (tiempo aprox. 1:30 h).
Personajes de la mitología astur representados en troncos de árboles y en canchos de roca: trasgos, ojáncano, cuélebre...
Y por último, ya por la tarde, nos acercamos al paraje costero de "Los Bufones de Pría ", célebre por los chorros de agua que brotan de los agujeros u oquedades del suelo rocoso cuando embiste contra el acantilado de la costa el fuerte oleaje; sin embargo, en esta ocasión no pudimos contemplar el tan esperado fenómeno, pues las condiciones no resultaron las más apropiadas, si bien, el rugir atronador de los bufidos sí se escuchaban una y otra vez, intercalados con sus pausas. En las fotos se pude apreciar el precioso color de las aguas 💧 marinas.
La mañana del último día, domingo, visitamos el mercadillo, donde muestran y venden productos de la tierra. Se instala en los soportales y plaza donde desde muy antiguo ( muchos siglos atrás) se hallaba el histórico Mercado. Destaca la edificación del Torreón Vigía, y en las inmediaciones la Iglesia Parroquial con su esbelto campanario
Después, un tranquilo paseo por la urbe de Cangas de Onis disfrutando de las vistas de los bellos edificios, puentes, arboleda, río, iglesia de San Miguel..
Y testimonio de tiempos prehistóricos que poblaron estas tierras: unas pinturas rupestres datadas entre 10.000-20.000 años, una joya patrimonial, excelencia emocionante y conmovedora.







































































































